Después de una pausa, descanso, vacaciones, carencia inspiracional o como quieran llamarle, regreso al cuidado y nutrición de este humilde espacio de opinión, en donde le escribo a todo el que se deje y sobre todo aquello que me incumba, mucho o poco, pero me incumba.
Retomo este lugar motivado un poco por la lucha en contra de pereza mental y literaria de la que últimamente he estado sufriendo, la cuál ha mermado en mi capacidad para redactar textos coherentes o interesantes (si es que en algún momento fui poseedor de dicha cualidad).
Y con este balbuceo hecho palabra escrita es cómo reinauguro este blog personal, y declaro como publicado el artículo número 200 de éste espacio. (Aplausos)

-"¿Lo corto? ¿Seguro?"
-"Otss! ¡Que sí, te estoy diciendo!"


